Fertilización In Vitro (FIV) – Tu camino a la maternidad

El tratamiento de Fertilización in vitro (FIV) es una herramienta que se ha vuelto un tratamiento de gran valor para quienes no conciben un embarazo de forma espontánea, es un tratamiento que tiene más de 4 décadas de existir y se calcula que son más de 10 millones de niños a nivel mundial quienes han nacido a través de este tratamiento.
Las posibilidades de tener un bebé sano mediante la FIV dependen de muchos factores; edad materna, causa de infertilidad, tratamientos previos y algunos factores que nuestros especialistas comentarán contigo.

A continuación, queremos resaltarte puntos clave de este tratamiento de una forma muy sencilla.

¿A quiénes?

Es una opción de tratamiento para quienes han tenido tratamientos sin éxito, está indicado también en mujeres mayores a los 40 años, y cuando se identifica infertilidad masculina. Algunas indicaciones comprenden:

• Daño u obstrucción en las trompas de Falopio
• Endometriosis
• Alteraciones ovulatorias
• Miomatosis uterina
• Pacientes con OTB
• Alteraciones espermáticas
• Antecedentes de enfermedades genéticas, entre otras.

¿En qué consiste?

Lo primero es que reciban una valoración en pareja por expertos en fertilidad, ya que ellos conocer las causas, respuestas, tiempos, tasas de éxito, y sobre todo individualizan de forma integral un diagnóstico en pareja.

Ya que se estableció la causa y considerando que la FIV es el tratamiento indicado, se consideran los siguientes pasos durante el tratamiento:

1. Estimulación ovárica: Conociendo la reserva ovárica de nuestra paciente, se iniciará a través de administración de hormonas la estimulación del ovario, en busca de tener el mayor número de óvulos, para poder fertilizarlos.

2. Captura ovular: cuando el doctor determina que hay un número de óvulos de calidad, se inicia la captura de estos. Es un procedimiento ambulatorio donde a través de un ultrasonido se hace una punción al ovario y se extraen y son llevados al laboratorio de embriología.

3. Fertilización: Es cuando los óvulos capturados se unen con el esperma previamente capacitado y se dejan en el laboratorio para que se lleve a cabo la fecundación y desarrollo embrionario.

4. Transferencia uterina: consiste en llevar al interior del útero los embriones desarrollados y que fueron elegidos por los embriólogos, para que aquí transite el embarazo.

¿Qué puedo esperar de un tratamiento de FIV?

La edad materna, causa de infertilidad, tiempo de búsqueda de un embarazo, número de tratamientos previos, entre otros, son los factores que interfieren en el éxito de un tratamiento de fertilización in vitro.

A nivel mundial se estima que si una mujer recibe este tratamiento y es menor a los 35 años, su tasa de embarazo estará entre 40 y 45%; si ella está entre los 35 y 40 años esa tasa será de 36 a 27%; si ella es mayor a los 40 años su tasa disminuye considerablemente.

Existe un dato llamado “Tasa acumulada de embarazo”, esta probabilidad de lograr un embarazo puede ser mas elevando y puede alcanzar tasas superiores a las anteriormente mencionadas, y depende de la constancia de las pacientes en continuar un tratamiento para lograr un embarazo. Existe a nivel mundial una consideración de tasa de embarazo acumulada de hasta 90% en pacientes que se sometieron a 3 o 4 tratamientos.

FERTILITE tiene el compromiso para sus pacientes de buscar la mejor tasa de embarazo en el menor número de intentos, ya que contamos con el experiencia e infraestructura para poder ofrecerles resultados superiores a los reportados mundialmente; sin embargo no podemos dejar de analizar que cada paciente tiene su propio reto y que hacemos lo mejor de nuestro ejercicio para lograr su sueño. ¡Ser padres!.

Ventajas de un tratamiento de FIV

• Es el tratamiento de Fertilidad con las mejores tasas de embarazo, superiores a las tasas de Inseminación Intrauterina.

• Posibilita el embarazo en mujeres mayores a los 38 años, pacientes con baja reserva ovárica y muy pocas probabilidades de embarazo espontáneo e inseminación intrauterina.

• Permite elegir a los mejores óvulos y transferir los mejores embriones, mejorando así los resultados del tratamiento.

• Posibilidad de congelar embriones para futuros ciclos.

• Posibilidad de elección de sexo del futuro bebé, apoyado con el diagnóstico genético.